La Gestión de Procesos en Organizaciones

Una organización tiene dos tipos de actividades básicas: procesos y proyectos. Las primeras son actividades repetitivas y las segundas son actividades únicas.

Ioji Akao concluyó que las organizaciones dedican un 85% de sus recursos a los procesos, a la actividad diaria orientada a la Misión, y un 15% a los proyectos, a la actividad no repetitiva orientada a la Visión. Dado que los procesos son los que generan los productos o servicios de una organización y que éstos deben conseguir los resultados satisfactorios para todos los grupos de interés, es muy necesario enfocarse hacia los procesos. Las normas ISO de gestión (9001, 14001, 45001, 20000, etc.) formulan en su introducción el requisito de “enfoque a procesos”.

Un proceso es una unidad homogénea de operaciones que recoge un conjunto de actividades repetitivas orientadas a generar un valor añadido al cliente del proceso (interno o externo). Un proceso es un concepto intelectual, no existe físicamente, pero sí que existen los elementos que lo constituyen: la denominación, los procedimientos, los indicadores, los documentos, el equipo humano, los recursos, etc. Un proceso debe diseñarse, ejecutarse, revisarse y mejorarse.

La interrelación entre todos los elementos del proceso y la interrelación entre los demás procesos del sistema hace que, según sea la complejidad de la organización, sea conveniente ayudarse de una aplicación informática para gestionarlos.

Un Sistema de Gestión Integrado de la Calidad, Medio Ambiente y Seguridad es una herramienta fundamental para la mejora de la competitividad de las empresas, incluyendo a las fabricantes de mobiliario.

Enric Brull Alabart
Doctor en Administración y Dirección de Empresas
Profesor del Máster MGICMAS de la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona